La ganadería de Victorino Martín siempre ha llamado la atención del público y hoy en Santander no podía ser menos. Destacó entre todos el quinto. 1º bueno. 2º sin humillar, 3º complicado. 4º descastado. 5º muy bueno y 6º descastado.
Juan José Padilla. En su primero no supo hacer al toro lo que le pedía, aunque tuvo detalles con la muleta tener algunos retazos de buen toreo, pero solo fueron eso, retazos, podía haberlo sacado más jugo, pero no se acopló y después vino la mala suerte del descabello. Estocada, tres descabellos y aviso. Silencio. En su segundo, cuarto de la tarde, un toro que ya no era lo mismo pero intentó que el sol le diera el triunfo que no tuvo en el primero, destacó un par de banderillas al violín que agradó al graderío y tuvo con la muleta un toreo más que variado pero el toro no daba para nada. Eso sí tuvo petición de oreja que la presidencia no concedió. Estocada. Ovación tras petición de oreja.
Antonio Ferrrera. En el segundo de la tarde, primero de su lote, toreó magnificamente al natural, toreo que no llegó por no tener ligazón, pero no estuvo nada mal. Aviso, dos pinchazos y estocada. Silencio. En el quinto, se lució Ferrera, aunque podía haberle hecho más pues era un buen toro que pedía más guerra, aún así lo toreó con temple y tuvo mucha suerte con la estocada recibiendo. Estocada recibiendo. Oreja, con petición de la segunda.
Luis Bolivar. Consiguió que a su primer toro, que era un tanto violento, le metiera en haria, pero nada más y así el toro no quiso saber nada y nada se sacó en limpio. Estocada corta. Silencio. En el que cerraba plaza otro de lo mismo, lástima que el esfuerzo que hizo Bolivar no se enterara el público y no reconoció su labor. Estocada. Silencio.
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